miércoles, 7 de noviembre de 2012

Testimonio de una persona con trastorno esquizofrénico


Mis problemas comenzaron cuando tenía 12 años y sufrí una enfermedad mental. Tenía problemas para dormir y tenía un miedo constante de que algo malo iba a ocurrirme; por ejemplo que no podría volver a despertar. Siempre tenía pensamientos negativos en mi mente y era como si alguien los controlara. A veces incluso oía voces llamándome por mi nombre. Con el tiempo la enfermedad se descontroló y oscilaba entre estar mejor y realmente mal. A menudo me era imposible levantarme de la cama y estaba tan deprimida que me pasaba horas mirando la pared. Incluso llegué a pensar en tomar somníferos porque no quería seguir viviendo.
Todo esto continuó durante seis años y gradualmente empeoró y se convirtió en algo más serio. Mi mente me decía que yo era mala y horrible y que una pecadora como yo nunca sería perdonada por Dios. No tenía a nadie con quien hablar ya que la relación con mi familia no era buena. Siempre había sido una decepción y un problema para ellos. A sus ojos, todo lo que hacía era un error. Nadie quería relacionarse conmigo a ningún nivel, así que no tenía amigos ni nadie a quien recurrir.
Mi enfermedad alcanzó un punto en el cuál, durante la noche, empecé a ver figuras persiguiéndome y atacándome y pensaba que las personas de las fotos en la pared se volvían figuras satánicas. Una vez me encerré en mi habitación y grité durante toda la noche ya que temía que iba a morir. A la mañana siguiente mis padres me llevaron a un hospital psiquiátrico donde me encerraron. Temía a todos los miembros de mi familia y el hospital, donde me diagnosticaron con esquizofrenia, me aterraba aún más.
Me dieron un montón de potentes fármacos y me sujetaron a una cama. Las drogas tenían muchos efectos secundarios, como espasmos, convulsiones, temblores y la sensación de no sentir mi cuerpo. Estuve tomando este tratamiento unos diez días y cada vez que lo tomaba los efectos secundarios duraban unos 30 minutos. Todo esto empeoró mi vida aún más. Durante largo tiempo no pude moverme normalmente y estuve prácticamente paralizada, aunque todavía podía sentir dolor. Estaba en el hospital en contra de mi voluntad. Quería irme pero los juzgados decidieron cuanto tiempo debía quedarme. Nadie, ni mi familia ni el personal médico, me ofreció ningún apoyo. Ni siquiera me creían cuando les decía que tenía fuertes dolores. Cuando finalmente se me permitió salir del hospital tuve que continuar tomando potentes fármacos a diario y seguí viendo a un psiquiatra para controlar mi medicación.
Debido a mi enfermedad no pude acabar el colegio o continuar estudiando. Esto me impidió tener una carrera. Si no empezaba a trabajar mis padres me amenazaron con llevarme de nuevo a la clínica psiquiátrica y pedir a los abogados que me quitaran mis derechos, así que conseguí un trabajo a tiempo parcial como secretaria en una oficina. Esto fue un milagro, ya que normalmente nadie emplearía a una persona que ha estado en un hospital psiquiátrico. Durante el tiempo que trabajé allí, mi jefe empezó a hablarme sobre la Biblia y me dijo que Jesús sigue curando a la gente hoy en día. En mi corazón supe que eso era la verdad y fui con él a una reunión Cristiana. Sabía que si recibía al Espíritu Santo sería curada inmediatamente de todas mis dolencias. Tomé la decisión de consagrarme a Dios con todo mi corazón y cuando recibí al Espíritu Santo fui sanada por completo. Tiré toda mi medicación y no tuve en absoluto ningún síntoma de abstinencia.
Entonces fui capaz de conseguir un trabajo a tiempo completo como secretaria y comencé una vida completamente nueva. Ahora tengo un montón de amigos, especialmente en la asamblea, que me demuestran mucho amor y cariño y los amo profundamente. He viajado a Australia dos veces y estoy estudiando enfermería en la Universidad de Dundee. Espero que lo negativo de mi pasado me ayude a tener compasión por otros, ya que tengo la oportunidad de cambiar las cosas de una manera positiva. Mis padres también ven que ahora soy una persona diferente, llevando una vida normal. No ha habido ningún problema recurrente desde que me convertí al Cristianismo y mi vida es cada vez mejor y mejor. Hace seis años que estoy libre de mi enfermedad y pronto me graduaré como enfermera. Soy muy feliz por haber sido salvada y por pertenecer a esta asamblea que son realmente mi familia en Cristo.

3 comentarios:

  1. muy hermoso tu testimonio, me reconforta ya que creo que tengo esquizofrenia desorganizada y estoy aterrada, es frustran te que la gente no pueda entender el dolor en el alma que sientes, yo también me he agarrado mucho de la mano de Dios y realmente cuando mas me acerco... no se me siento mejor... la ultima vez que pase una situación horrible con esta enfermedad me puse en sus manos y gracias a eso evite el suicidio... siempre lo he tenido en mi corazón aunq reconozco que lo abandone un poquito dejándolo en un segundo plano.. yo se que el va a sanarme. al fin y al cabo que es imposible para el?. la ciencia dira no tiene cura. pero Dios tiene la ultima palabra... gracias no tienes idea lo bien que me hizo tu testimonio. Bendiciones

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    1. Hola, he encontrado una forma de salir adelante mucho más fácil teniendo esquizofrenia, yo padezco esquizofrenia catatónica, soy joven, tengo 19 años, sé lo que se siente querer decir algo, y tener temor a los prejuicios, encerrarte en tu cuarto por miedo a la gente, miedo a todas las miradas, incluso cerrarte a tu propia familia y que nadie crea lo que tienes, nadie lo entienda porque para ellos sólo eres maleducado, raro, débil, pero normal, y bueno yo les digo que sí, en eso tienen razón, no somos maleducados, ni raros, ni débiles,pero sí somos normales, somos justo como cualquier otra persona, y al mismo tiempo totalmente diferentes, pero no debemos caer en la mentira de que somos menos que nadie, ni más, nosotros mismos junto con la sociedad y las sugestiones colectivas a las cuales estamos expuestos nos hacen creer que estamos fuera de razón, yo he descubierto que de hecho estamos muy dentro de la razón, fuera de los planos dimensionales a los que nos han acostumbrado, y con esto he podido controlar mi propia enfermedad, cualquier esquizofrenico que se sujete a el ejercicio del cual hablo, podrá confirmar lo mismo, ya que yo no lo pongo en teoría, yo lo confirmo. Ustedes como yo hemos sido juzgados sin razón en gran medida y casi siempre decimos ¿Por qué? ¿Por qué la gente no escucha? ¿Por qué se guía por lo que ve? ¿Por qué no siente y se guía por sí mismo como yo? y sentimos que de verdad no estamos locos, por eso mismo te pido no me juzgues por mi edad, no soy psicólogo, tengo la ideología más holística que concreta, y soy joven, pero pregunto ¿Cuántos psicólogos han padecido esto? Si en tu corazón sientes que puedes dejar atrás tu enfermedad como yo lo estoy haciendo, y mis palabras te convencen por lo menos un poco es porque tienes fe en ti, eso es de admirar y es todo lo que necesitas para tener la plenitud que buscas. Si te interesa lo que te estoy diciendo mándame un mensaje a esta página https://www.facebook.com/Afrontarlaesquizofrenia , yo te diré sin velos lo que he descubierto y cómo he podido salir poco a poco, una vez más te pido que no me juzgues yo quiero ayudar gente que al igual que yo, se siente sola, incomprendida, y que nada nos ayuda, ni si quiera esos caros medicamentos. Esto es gratis, ¿Quieres probar? ¿Qué tienes que perder?

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  2. excelente, la gloria de Dios!!!!! Soy Fernanda, y mi mami Anita va a ser sanada en el nombre de Jesús!! Gracias por compartir tu testimonio, me ha dado más esperanza... Un abrazo, que Dios te bendiga y nos vemos en el cielo!!

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